La extrusión de perfiles de aluminio es un proceso de múltiples etapas que requiere mucha tecnología. Los pasos principales son los siguientes:
- Pretratamiento de la materia prima: El tocho de aluminio se homogeneiza a 480–520°C durante 4–8 horas para eliminar la segregación de los límites de grano y garantizar un flujo de metal constante durante la extrusión.
- Calentamiento: El tocho se calienta a la temperatura de deformación plástica (450–500°C). La matriz de extrusión también se precalienta a aproximadamente 480°C y se remoja para que coincida con la temperatura del tocho.
- Formación por extrusión: el tocho calentado se fuerza a través de la abertura de la matriz bajo alta presión (15–50 MN) para formar un perfil con una sección transversal específica. La velocidad de extrusión se ajusta en función de las propiedades de la aleación —por ejemplo, la aleación de aluminio 6063 normalmente se extruye a 20–30 m/min.
- Enfriamiento: El perfil recién extruido se enfría inmediatamente en línea, enfriándose desde 500 °C hasta menos de 200 °C en 60 segundos para garantizar una precipitación suficiente de la fase de fortalecimiento.
- Estiramiento: Se aplica una tasa de estiramiento del 0,5%–3% utilizando una camilla para aliviar la tensión residual interna.
- Envejecimiento: Los perfiles estirados se cargan en bastidores de material y se transfieren al horno de envejecimiento, donde se mantienen a 200°C durante 2 horas.
- Tratamiento de superficies: Dependiendo de los requisitos, se aplican tratamientos de superficies como anodizado, recubrimiento electroforético o recubrimiento en polvo.
- Inspección de calidad: Los productos terminados se someten a una inspección exhaustiva, que incluye controles dimensionales y pruebas de propiedades mecánicas.